Entre la Cordillera de los Andes y el canal de Beagle -donde una vez funcionó un conocido presidio-, se erige la ciudad más austral del planeta. Múltiples atractivos combinan, en Ushuaia, naturaleza e historia. La proximidad con el maravilloso Parque Nacional Tierra del Fuego, el Museo y el Tren del Fin del Mundo, son algunos de sus puntos más relevantes.
Situada a 3.100 km de Buenos Aires y a unos 4.000 km del Polo Sur, la población actual de Ushuaia supera los 45.000 habitantes.
Los primeros pobladores de la zona fueron los indios yámanas: ellos legaron el nombre a la ciudad, cuyo significado es "bahía que penetra al oeste". Este grupo indígena fue extinguido por los colonizadores, y hubo que esperar largo tiempo hasta que se estableciera un nuevo asentamiento.
Ushuaia se creó en 1884 por iniciativa del presidente Julio A. Roca, con un doble objetivo: resolver el problema penitenciario y asegurar la soberanía de la Nación. La tarea la llevó a cabo el coronel Lasserre, quien, al mando de una escuadra de la Armada Argentina, realizó el acto fundacional. Así se instalaron un presidio militar y una cárcel de reos, que se fusionaron hacia 1911.
El aroma de esos tiempos lejanos puede ser recreado caminando las antiguas calles del casco histórico de la ciudad, donde aún perduran varias de las construcciones originales.
Esta colorida localidad tuvo un crecimiento demográfico notable, en particular a partir de los años 70. Uno de los principales motores de este fenómeno fue la ley de promoción industrial, que originó la llegada de grandes fábricas vinculadas a la producción de electrodomésticos. La población se duplicó en poco tiempo por la llegada de nuevos habitantes; aun en la actualidad la ciudad presenta una especial conformación social, ya que una gran parte de su población es relativamente joven.
Ushuaia ofrece al visitante innumerables actividades y sitios de interés. Puede ser transitada a pie para obtener un espectacular panorama de su magnífica bahía, que también puede ser recorrida a través de excursiones en barcos y catamaranes, llegando incluso hasta el Cabo de Hornos.
En la ciudad, también es factible realizar bonitos paseos en los extravagantes buses turísticos de doble piso, tradicionales transportes británicos cuyo servicio ofrece un recorrido diurno en forma regular, y una salida nocturna.
Más allá de la comarca rumbo al canal de Beagle, la vista invita al vuelo onírico y el horizonte toma galas de ensueño, presentándonos a sus dos "vigías": los montes Olivia y Cinco Hermanos.
De aquí también se puede acceder al Parque Nacional Tierra del Fuego, de origen glaciario y especialmente indicado por su magnífica fauna, sus bosques exuberantes y su topografía montañosa.
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