Ubicada en las márgenes del río Paraná, Santa Fe conjuga un elegante patrimonio histórico y arquitectónico. Además su ribera exuberante derrocha un sinfín de bellezas en forma de islas, ríos y arroyos.
La ciudad fue fundada en 1573 por Juan de Garay, quien la bautizó con el nombre de Santa Fe de la Veracruz. De acuerdo a algunos historiadores, le otorgó ese nombre en homenaje a la fe católica, de la que España se autoerigía como "defensora universal".
Heredera de aquellos tiempos, la céntrica Plaza 25 de Mayo se alza donde se encontraba la Antigua Plaza Mayor. Cuenta con una vegetación generosa, llena de árboles y plantas. Enfrente, está la Casa de Gobierno (en ese mismo lugar se levantaba en el pasado el Cabildo). Su construcción data de 1908 y el diseño responde al clásico estilo francés.
La Catedral Metropolitana comenzó a construirse a mediados del siglo XVII. Sus paredes fueron confeccionadas en adobe prensado. Guarda antiguas obras de arte como el Cristo Crucificado hecho en mármol. Entre los templos, se destaca también la Iglesia Jesuítica Nuestra Señora de los Milagros . Es la más antigua de la provincia (se construyó en 1660) y conserva rasgos de la arquitectura religiosa colonial. Alberga el cuadro de la Virgen Santísima (de 1633), de la que milagrosamente emanó un líquido acuoso , según actas notariales.
El paseo Costanera Oeste es uno de los nuevos atractivos de la ciudad. Ubicado a orillas de la laguna Setúbal, sus hermosas playas están cubiertas de palmeras . Es el lugar ideal para realizar caminatas o paseos en bicicleta, observando la cambiante tonalidad de la flora que viste esta reserva ecológica. Un alto en el camino puede ser aprovechado para degustar la especialidad local: un dorado a las brasas en alguno de los restaurantes del parque.
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